Es importante mantener nuestras brochas limpias y libre de restos de maquillaje para evitar que en éstas se acumulen gérmenes, polvo y otras bacterias. Así que a leer con atención...
Frecuencia
La frecuencia del lavado de tus brochas dependerá de la frecuencia con las que las uses. Para las personas que se maquillen a diario, deberán ser más meticulosas y frecuentes con la limpieza, que aquellas chicas que solo se maquillan el fin de semana.
Si solo te maquillas los fines de semana, puedes limpiar tus brochas una vez al mes. Por el contrario, si usas el maquillaje diario, deberías limpiar tus brochas por lo menos cada dos semanas.
¿Con qué limpiar las brochas?
Existen productos determinados para la limpieza de brochas, algunos vienen en spray y otros en botellas con soluciones líquidas, pero hoy te proponemos una manera sencilla y económica para hacerlo en casa. También válida.
Paso a paso:
Opción 1 de limpieza: Aceite de Oliva
1.- Pon unas gotas del aceite de oliva extra vírgen en papel toalla.
2.- Toma las brochas de maquillaje, una por una, y pásalas de un lado a otro por las gotas del aceite que están sobre el papel.
3.- Una vez que hayas hecho lo mismo con todas las brochas, pon una gotita de champú de bebé en tus dedos y pásala por las brochas de maquillaje.
4.- Enjuaga con agua abundante las brochas de maquillaje y deja secar una noche. Agua fría estaría bien.
Opción 2 de limpieza: Jabón de bebé
1.- Humedece la brocha con un poco de agua y pon en tu mano un poco de jabón mezclado con agua.
2.- Procede a pasar, una por una, la brocha de un lado a otro en la palma de tu mano con ella, como si estuvieras barriendo. Nunca lo hagas en forma circular ni presionando demasiado fuerte, ya que puedes deformar el pincel o brocha.
3.- Sigue “barriendo” hasta que no haya rastro de color en tu palma (irá soltando el color del maquillaje).
4.- Enjuaga la brocha en un bol con agua hasta que hayas retirado todo el jabón. Luego, escúrrela un poco presionando (no demasiado fuerte) para que suelte el exceso de agua.
Opción 3: Shampoo
Puedes utilizar también un shampoo neutro para la limpieza de tus pinceles, repite los mismos pasos de la opción 2 de limpieza. Funciona igual que si utilizaras jabón de bebé.
Tips:
- Evita que al agua ingrese o moje el mango de las brochas, así no se oxidan o malogran con el paso del tiempo.
- Para que se sequen bien y sin perder su forma, pónlos acostados horizontalmente sobre un pedazo de papel absorbente o una toalla encima de una superficie plana, siempre cuidando que la cabeza del pincel quede libre.
- Evita apurar el proceso con secador de pelo ya que la fuerza de ese aire tiende a deformarlas.
Es importante mantener nuestras brochas limpias y libre de restos de maquillaje para evitar que en éstas se acumulen gérmenes, polvo y otras bacterias.


