Paso 1,2,3 para que tu piel no se pele en verano

Es mejor prevenir que lamentar:
Evitar que la piel se pele empieza por tomar el sol de forma segura y adecuada. Si te expones al sol por horas, aplícate una crema con protector solar. Aplica generosamente 15 – 30 minutos antes de la exposición al sol. El protector solar debe ser aplicado en cantidad suficiente. Necesitamos por lo menos 30 ml (1 onza) para cubrir nuestro cuerpo. No olvidemos aplicarlo generosamente sobre la cara y el cuello, incluso si llevamos un sombrero. Utilicemos también el bálsamo labial para proteger nuestros labios porque éstos también pueden resecarse con el sol.
Hidratación, hidratación y más hidratación:

En verano la epidermis se reseca más que en ninguna otra época del año. Esto facilita que la piel tienda a quemarse, y por lo tanto a pelarse, por mucho cuidado que se tenga a la hora de tomar el sol. Así pues, la mejor manera de evitar lesiones en la piel es utilizando cremas hidratantes, aún cuando no haya lesión aparente. Humecta tu piel con cremas hidratantes todos los días para mantenerla fresca y tonificada.

Utiliza ‘aftersun’:

Aplicarse "afersun", nombre por el que se conoce popularmente a esta loción destinada a aliviar y calmar la piel después de la exposición al sol. Usar un "aftersun" no es un extra, debería ser un paso que siempre cumplas durante el verano.

Aumenta la ingesta de líquidos:
Durante el verano, y debido al aumento de las temperaturas, el cuerpo pierde mucha agua. Aumenta el consumo de líquidos, frutas y verduras en tu día a día.

¿El lado positivo? Esto hará que tu piel esté mucho más hidratada, minimizando las posibilidades de sufrir una quemadura solar y y el consecuente pelado de la piel. Además de prevenir la formación prematura de arrugas.