Piénsalo bien, has estado usando durante varios meses,botas, zapatos cerrados, tacos altos, gruesos calcetines o medias. Ahora es el momento para empezar con un tratamiento exfoliante e hidratante para tus pies.
Cuando los zapatos son estrechos aparecen callos y juanetes, o rozaduras como respuesta a tanta presión. Es bueno andar descalza siempre que sea posible por la hierba, la arena de la playa, alfombras, ésto activa la circulación de la sangre y el pie transpira y descansa mejor.
Por 15 minutos.
Luego de un día largo de trabajo, y si tus pies se encuentren cansados o doloridos, ponlos en remojo con agua tibia y basante sal durante unos minutos; ésto los desinflamará. Para hidratarlos también, puedes añadir al agua unas gotas de aceite de oliva, y para relajar, unas gotas de aceite de lavanda.
•Recuerda que al elegir un exfoliante, de preferencia, que sea de gránulos más gruesos y en especial para pies, ya que éstos al tener la piel más gruesa requieren de un tratamiento más intenso.

