De lejos, sí señores, muy lejos el gran responsable que impidió que los de Cataluña consigan igualar la racha de 17 partidos con victoria en ligas caseras que ostenta el Inter fue Iván Cuellar. El arquero local en más de cinco ocasiones sacó pelotas imposibles, incluido un zapatazo de Xavi a los 92 minutos del final.
El comienzo de la debacle empezó a los 16 minutos. Barral Reto, luego de llevarse a Piqué y un pasivo Milito marcó el inicio de la pesadilla para los blugranas. Un golazo que no solo se gritó en el Molinón sino también en Madrid. Seguramente con Fiorentino Pérez y Mourinho a la cabeza.
“Pep” no perdió la calma, pero el tiempo corría en su contra. Así movió sus fichas y metió a Keitá y Pedro, pero Cuellar seguía siendo una muralla infranqueable. Solo una genialidad de David Villa pudo vencer la resistencia. El “Guaje” con un espectacular “sombrerito” marcó empate, pero no lo celebró por respeto al club que le dio la oportunidad de debutar.
El partido se prolongó casi hasta los 100 minutos, pero nada cambió. “Pep” y sus pupilos se retiraron con un empate de Gijón y los albirrojos celebraron ese punto con una victoria. No es para menos, frenar al Barza y demostrar que Messi y compañía son mortales después de todo no es algo que se haga todos los días.
